Ya merito!

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jueves, 16 de junio de 2011

Landing

Y como dicen por ahi que no "hay plazo que no se cumpla" el tan esperado día llegó. Cargada de buenos deseos de toda mi gente partí de la ciudad de México hacia Montréal en la madrugada del 7 de junio, eso fue hace ya más de una semana. ¡Cómo vuela el tiempo!

El viaje de 5 horas pasó sin mayor contratiempo más que me tocara sentarme en la salida de emergencia y para los que les ha tocado sabrán que no es lo más cómodo...en fin. Durante el vuelo repartieron las formas de migración. En una parte decía "especifique cuántos días durará su estancia en Canadá" hmmmm buena pregunta! La dejé en blanco.

La vista desde el avión sobrevolando Montréal fue algo espectacular y conmovedor. Ahi estaba el Stade Olympique con su torre inclinada, inconfundible también el Mont Royal y los edificios del downtown y el río... una postal perfecta dándome la bienvenida. Eran las 7 am hora local... un nuevo amanecer, en todos los sentidos.

Bajando del avión el primer oficial de migración llenó el espacio en blanco de mi forma con las siglas IMM y sin pedirme más documentos me indicó seguir para recuperar mi equipaje. Una vez ya con mis maletas pasé a un segundo control de aduana, ahí me desviaron a otra zona de revisión donde un oficial con más calma me pidió ahora si la visa y la hoja de residente (no me pidió el CSQ! que por cierto no llevaba conmigo pero esa es otra historia cardíaca ufff), fue amable, me preguntó cuánto dinero traía, si esa era toda mi mudanza o iba a traer más pertenencias después. Firmé la hoja de residente frente a él y me pidió esperar mientras preparaba los documentos. Creo que esperé como 10 minutos en unas sillas que tienen ahí. Luego me volvió a llamar y me dio el librito de "Welcome to Canada" que ven en la foto al inicio de esta entrada y también un teléfono para hacer una cita con Immigration Québec ya que la oficina del aeropuerto aun no estaba abierta a esa hora.

Me gustaría poder describirles la sensación que tuve al cruzar las puertas de la sala de llegadas, fue mas o menos una mezcla entre alegría, aventura, incertidumbre, náuseas, esperanza, satisfacción y un mundo de emociones indescriptibles.

Así las cosas, estoy muy agradecida con todos los que en poco o mucho contribuyeron a que yo esté aquí. Todavía hay mucho por contar de estos días de instalación y adaptación pero por ahora hasta aquí la dejamos.